top of page

Más allá de la productividad: lo que el cuerpo (y el trabajo) nos está pidiendo de verdad

En los últimos meses he acompañado a perfiles muy distintos: profesionales que buscan reenfocar su carrera, mujeres con endometriosis que conviven con altos niveles de dolor, familias neurodivergentes que necesitan nuevas estrategias, e incluso equipos completos que funcionan bajo presión constante.


A pesar de venir de realidades muy diferentes, todos comparten una misma sensación:“Estoy haciendo lo que puedo… pero mi cabeza no me sigue el ritmo.”

Y no es casualidad.


Hace poco leí un artículo en Business Insider sobre el auge del executive function coaching, o lo que es lo mismo, el acompañamiento centrado en funciones ejecutivas, que me llevó a una reflexión importante. No hablaba de grandes discursos sobre liderazgo ni de técnicas rebuscadas. Hablaba de algo mucho más básico y humano: recuperar el foco, la energía y la regulación interna en medio del ruido diario.


Lo que realmente buscamos (aunque no lo digamos así)


  • Planificar sin sentir que todo nos sobrepasa.

  • Empezar tareas sin quedarnos bloqueados.

  • Priorizar sin culpa.

  • Regular nuestras emociones cuando cuerpo y mente deciden ir por libre.


Eso que parece tan difícil tiene un nombre: funciones ejecutivas.

Cuando están alineadas, avanzamos. Cuando se desorganizan, no es una cuestión de fuerza de voluntad ni de “organizarse mejor”: es una cuestión de acompañamiento, estrategia y autocompasión.


Un contexto que nos supera… y no es tu culpa


El teletrabajo, la hiperconexión y la saturación constante han dejado a muchas personas, y a muchos equipos, sin estructuras internas para sostener el día a día.

Las empresas empiezan a darse cuenta y buscan apoyo. Pero lo interesante es que este tipo de trabajo no solo transforma el rendimiento profesional:


Lo que trabajamos en casa transforma el trabajo. Y lo que trabajamos en el trabajo sana la vida.

Al final, todos necesitamos lo mismo:

  • más claridad,

  • un ritmo más humano,

  • y un espacio seguro para reorganizarnos por dentro.


La pregunta que puede cambiar la dirección

Si sientes que estás en ese punto donde el mundo va demasiado rápido, por tu trabajo, por tu vida personal o por ambas cosas a la vez, quizá sea buen momento para parar y preguntarte:


¿Qué necesito hoy para funcionar mejor… sin exigirme más?

Si quieres explorar este tipo de acompañamiento, ya sea en tu vida, en tu familia o dentro de tu empresa, estaré encantada de escucharte.

 
 
 

Comentarios


© 2025 Coaching con corazón by Isabel

bottom of page