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Capítulo 1 · Gestionar expectativas

Tengo que confesar que nunca pensé lo relevante que sería en mi vida entrenar la gestión de las expectativas, y que sería una de las claves para abordar muchas situaciones, además de una herramienta básica para acompañar mejor a mi hijo en el viaje de su vida.


Pero empecemos por el principio.


¿Qué son las expectativas?

Las expectativas son suposiciones o creencias que hacemos de manera anticipada sobre cómo deberían desarrollarse las cosas, cómo deberían comportarse los demás o cómo deberíamos sentirnos en determinadas situaciones, basándonos en aspectos tanto objetivos como subjetivos.


Es decir, simplificando, son futuribles que construimos en nuestra cabeza y que dependen en gran medida de nuestro estado de ánimo, nuestras emociones y nuestra propia historia.


En ocasiones, estas expectativas se convierten en grandes castillos en el aire y pueden generarnos una profunda frustración cuando no sucede lo que habíamos imaginado.


¿No te ha pasado que, al no ocurrir lo que esperabas, te has sentido muy enfadada o frustrado…y que, al tomar distancia y pensar en frío, te has dado cuenta de que no has sabido disfrutar de lo que sí estaba ocurriendo y que, además, también era algo bonito?


Las expectativas en nuestras relaciones

Y con las personas, ¿qué ocurre?


¿No has discutido alguna vez con un ser querido porque no te ha regalado lo que esperabas, o porque no ha hecho las cosas como tú pensabas que debía hacerlas, sin valorar que su gesto o su forma de hacerlo también era válida y estaba bien?


En mi vida, este tipo de situaciones se han repetido muchas veces.

Y hoy soy consciente de que he perdido mucha energía en este proceso.


El mayor aprendizaje

¿Sabes quién me ha dado las mejores y más grandes lecciones de mi vida para aprender a gestionarme? Mi hijo.(Junto, por supuesto, con los años y las experiencias de la vida).


Cuando convives con un niño que necesita estructura para poder regularse, la gestión de las expectativas cobra un papel fundamental para que pueda adaptarse mejor a los acontecimientos.

Es cierto que el aprendizaje y el trabajo hasta que lo interiorizas es exigente, pero a cambio aumenta de forma muy significativa el bienestar.


¿Qué significa gestionar expectativas en la vida?

A modo de pequeñas pinceladas, gestionar las expectativas significa:

  • establecer metas más realistas,

  • regular mejor la frustración y la desmotivación,

  • manejar de forma más eficaz tu energía y tus emociones,

  • cambiar el foco,

  • y dejar de intentar controlar aquello que no depende de ti.


¿Te animas a aprender a gestionar mejor tus expectativas?

¿Te gustaría aprender a gestionar tus expectativas para mejorar tu calidad de vida?


Muy pronto compartiré contigo el Capítulo 2.

 
 
 

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