Capítulo 1 · Gestionar expectativas
- Isabel León

- 1 feb
- 2 Min. de lectura
Tengo que confesar que nunca pensé lo relevante que sería en mi vida entrenar la gestión de las expectativas, y que sería una de las claves para abordar muchas situaciones, además de una herramienta básica para acompañar mejor a mi hijo en el viaje de su vida.
Pero empecemos por el principio.
¿Qué son las expectativas?
Las expectativas son suposiciones o creencias que hacemos de manera anticipada sobre cómo deberían desarrollarse las cosas, cómo deberían comportarse los demás o cómo deberíamos sentirnos en determinadas situaciones, basándonos en aspectos tanto objetivos como subjetivos.
Es decir, simplificando, son futuribles que construimos en nuestra cabeza y que dependen en gran medida de nuestro estado de ánimo, nuestras emociones y nuestra propia historia.
En ocasiones, estas expectativas se convierten en grandes castillos en el aire y pueden generarnos una profunda frustración cuando no sucede lo que habíamos imaginado.
¿No te ha pasado que, al no ocurrir lo que esperabas, te has sentido muy enfadada o frustrado…y que, al tomar distancia y pensar en frío, te has dado cuenta de que no has sabido disfrutar de lo que sí estaba ocurriendo y que, además, también era algo bonito?
Las expectativas en nuestras relaciones
Y con las personas, ¿qué ocurre?
¿No has discutido alguna vez con un ser querido porque no te ha regalado lo que esperabas, o porque no ha hecho las cosas como tú pensabas que debía hacerlas, sin valorar que su gesto o su forma de hacerlo también era válida y estaba bien?
En mi vida, este tipo de situaciones se han repetido muchas veces.
Y hoy soy consciente de que he perdido mucha energía en este proceso.
El mayor aprendizaje
¿Sabes quién me ha dado las mejores y más grandes lecciones de mi vida para aprender a gestionarme? Mi hijo.(Junto, por supuesto, con los años y las experiencias de la vida).
Cuando convives con un niño que necesita estructura para poder regularse, la gestión de las expectativas cobra un papel fundamental para que pueda adaptarse mejor a los acontecimientos.
Es cierto que el aprendizaje y el trabajo hasta que lo interiorizas es exigente, pero a cambio aumenta de forma muy significativa el bienestar.
¿Qué significa gestionar expectativas en la vida?
A modo de pequeñas pinceladas, gestionar las expectativas significa:
establecer metas más realistas,
regular mejor la frustración y la desmotivación,
manejar de forma más eficaz tu energía y tus emociones,
cambiar el foco,
y dejar de intentar controlar aquello que no depende de ti.
¿Te animas a aprender a gestionar mejor tus expectativas?
¿Te gustaría aprender a gestionar tus expectativas para mejorar tu calidad de vida?
Muy pronto compartiré contigo el Capítulo 2.




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